martes, 25 de noviembre de 2014

Ni quien no quiera vacaciones.

Hoy hace dos meses que estoy sin trabajo. Me despidieron de la empresa de morondanga en la que trabajaba. Y digo "de morondanga" no porque esté resentida, sino que porque se ganaron ese adjetivo gracias a todas las complicaciones que nos ponían a la hora de cobrar. Y a quién le va a gustar trabajar todo un mes aguantando gente infumable y que luego te paguen mal, o fuera de fecha o en dos veces? Por cierto, trabajaba en una farmacia de nombre muy reconocido en todo el país, que se viene abajo, o eso es lo que comentan todos, incluso es lo que se veía desde adentro. Volví un jueves a trabajar, después de haber tenido libre el miércoles anterior y mi encargado me llama para hablar y me dijo que de Montevideo le había llegado mi despido (obvio que sólo la orden de despido, la liquidación me pagaron mucho después porque me hicieron pagarme un abogado para que acordara con ellos lo que me correspondía.) En fin, ahora estoy en el seguro de paro, cobrando una miseria, pagando cuentas y viviendo de las sobras de lo que cobro. Me mudé hace un mes y medio a la casa de mis padres, osea, yo vivía con ellos en un edificio y mis padres compraron un terreno hace un par de años, y la casa esta terminada, así que me vine yo a vivir sola acá y mis padres se quedaron en el edificio y vienen sus días libres. Yo soy hija única (gracias a Dios), aunque a veces quisiera haber tenido un hermano, pero eso ya no se va a poder, asi que ta. Vivo sola, pero mi novio viene todos los días a dormir en casa. Osea, sale de trabajar y viene para acá y pasamos el resto del día y noche juntos. Al principio me gustaba estar sin trabajar, necesitaba un respiro, pero ahora ya me está hartando y quiero tener mi propia plata. Dejé una torta en el horno! Chauuu


E. R. Miller

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